Autora: Romina Enriquez.
La iniciativa se presenta como un laboratorio de creación para artistas amazónicos. Allí pueden experimentar, compartir saberes, desarrollar redes de contacto y acceder a herramientas para comprender el mercado del arte contemporáneo.
Río Corrientes es un proyecto hermano de la organización cultural Bufeo: Amazonía + Arte, liderada por el artista iquiteño y curador Christian Bendayán, que busca abrir un espacio específico para artistas de la Amazonía. La iniciativa surge a partir de un vacío dentro del trabajo de Bufeo: si bien la organización se ha enfocado en difundir, promocionar y gestionar el arte amazónico a través de exposiciones, talleres y otras actividades, el componente de mercado —clave para la venta de obras— no había sido desarrollado.
“Ahora hay una ola de interés muy fuerte por el arte indígena a nivel mundial. Sin embargo, es probable que esta disminuya, y eso nos preocupa porque los artistas pueden enfrentar una fuerte inestabilidad económica”, señala Leslie Tucno, coordinadora de Río Corrientes. En esa línea, la iniciativa busca brindar herramientas que les permitan sostenerse a largo plazo dentro del mercado del arte contemporáneo. Para ello, promueve la experimentación con nuevos materiales, el intercambio de saberes entre pares, el acceso a un espacio físico de creación y la orientación para poner en valor sus obras.
Visión y mercado en el desarrollo artístico
Christian Bendayán señala que “hay tres formas de desarrollarse en el arte: el talento, la disciplina y la visión”, y destaca que esta última permite al artista entender dónde está y hacia dónde quiere dirigirse. En un contexto contemporáneo donde el mercado influye en el desarrollo del arte, comprender su funcionamiento resulta clave para orientar mejor los esfuerzos creativos detrás de la obra.
Asimismo, Bendayán hace hincapié en que el valor de la obra artística no se mide únicamente en términos económicos. Sin embargo, en un entorno donde el arte también se inserta en dinámicas de mercado, es necesario que los artistas lo comprendan para evitar situaciones de explotación. De lo contrario, advierte, suelen ser quienes menos ganan dentro de una cadena en la que, paradójicamente, son el motor de la circulación económica del arte.
Innovación y valor del trabajo artístico
Olinda Silvano, artista amazónica del pueblo shipibo-konibo y maestra del kené, actualmente participante de Río Corrientes, cuenta que antes trabajaba únicamente en telares o bordados, pero que hoy ha ampliado su práctica hacia el lienzo. En este espacio, señala, ha podido innovar en su arte, capacitarse y explorar nuevas técnicas, como el uso de pan de plata, a partir del acompañamiento de Christian Bendayán. Asimismo, destaca que ha comenzado a experimentar con otras paletas de color: si antes predominaban los tonos intensos, ahora incorpora grises que le evocan la ciudad.
La artista también comenta que, en más de una ocasión, se ha encontrado con compradores que cuestionan el precio de sus obras, sin considerar el trabajo, la preparación y el conocimiento que implican. “He llegado a dar trabajos gratuitos porque me decían que era para visibilizar mi obra, pero eso ahora no lo voy a permitir, porque es mi trabajo y tengo mucha trayectoria”, afirma.
Ronin Koshi, hijo de Olinda y también artista amazónico, señala que espacios como Río Corrientes son necesarios porque permiten que los artistas se conozcan, conversen y compartan saberes entre sí. En ese sentido, destaca el intercambio con otras participantes, como la maestra Neyra Pérez, de la comunidad Iskonawa, un intercambio que le permite aprender nuevas formas de creación y, al mismo tiempo, aportar desde su propia práctica.
Río Corrientes se perfila como un espacio innovador que no solo busca la venta de obras, sino que apuesta por un acompañamiento integral. Como explica Leslie Tucno, el taller acoge a seis artistas y está ubicado estratégicamente en Barranco, una de las zonas de Lima con mayor afluencia de turistas y público interesado en el arte.
Además del espacio físico, la iniciativa ofrece acompañamiento en sus procesos creativos, apoyo para postular a convocatorias y la posibilidad de vincularse con investigadores, curadores y galeristas, con el fin de ampliar la circulación de sus obras. De este modo, no solo acerca a las artistas al mercado, sino que las prepara para comprenderlo y sostenerse dentro de él. En esta primera edición, añade, se ha priorizado la participación de mujeres, reconociendo su rol central en la vida amazónica.
Quienes deseen conocer de cerca el trabajo de las artistas o adquirir sus obras pueden agendar una visita a través de su página de Instagram, @rio.corrientes, donde se brinda más información sobre el espacio y sus actividades.