Autora: Claudia Tuesta.
Mientras decenas de nadadores recorrían las aguas de la Laguna Azul durante la V edición del Cruce de la Laguna Azul, organizada por el Club Nadar es Vida con el apoyo del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP), CIMA Cordillera Azul y la Municipalidad Distrital de Sauce, detrás del evento también se hacía visible una realidad mucho más grande: la importancia de conservar los ecosistemas que garantizan agua y vida para miles de familias amazónicas.
La actividad, desarrollada en el distrito de Sauce, región San Martín, se realizó en el marco de las celebraciones por los 25 años de creación del Parque Nacional Cordillera Azul, una de las áreas naturales protegidas más importantes del país y un territorio clave para la provisión de agua en la Amazonía peruana.
Ubicado entre las cuencas de los ríos Huallaga y Ucayali, el parque protege más de 1.3 millones de hectáreas de bosques y cabeceras de cuenca que permiten la generación y regulación natural del recurso hídrico.
En este territorio nacen ríos y quebradas que abastecen de agua a más de 200 comunidades en su zona de amortiguamiento y benefician a cientos de miles de personas que dependen de estos ecosistemas para el consumo humano, la agricultura y otras actividades productivas.
Gracias a la conservación de sus bosques, el Parque Nacional Cordillera Azul funciona como una gran fábrica natural de agua, captando humedad, regulando lluvias y asegurando la disponibilidad hídrica para amplias zonas de la Amazonía.
Este servicio ecosistémico resulta fundamental para actividades agrícolas en sectores como el valle del Alto y Bajo Biavo y otros territorios donde el agua sostiene economías locales y contribuye a la seguridad alimentaria de las poblaciones.
Además de conservar una de las mayores extensiones de selva alta intacta del Perú, el parque cumple un papel clave en la regulación climática, la protección de suelos y la conservación de una extraordinaria diversidad biológica.
Gracias al trabajo conjunto entre el SERNANP, CIMA Cordillera Azul, el Comité de Gestión, comunidades locales y aliados estratégicos, el área natural protegida mantiene uno de los índices de conservación más altos del país: el 99.96 % de su cobertura conservada.
Para Alfredo Neyra, director de Uso Sostenible de los Recursos Naturales del SERNANP, los 25 años del Parque Nacional Cordillera Azul representan también 25 años de trabajo articulado entre el Estado, comunidades locales, aliados estratégicos y organizaciones comprometidas con la conservación de la Amazonía.
“Proteger estos ecosistemas es también proteger las fuentes de agua que sostienen la vida, la agricultura y el futuro de cientos de comunidades que dependen directamente de estos recursos naturales. Estos 25 años demuestran que la articulación entre todos los actores es fundamental para conservar nuestros bosques y generar bienestar para la población”, destacó.
Por su parte, el alcalde del distrito de Sauce, José Del Águila, resaltó la importancia de promover actividades que integren deporte, turismo y conservación ambiental.
“Laguna Azul es uno de los destinos naturales más importantes de San Martín y debemos seguir trabajando de manera articulada para conservar este patrimonio natural que genera oportunidades y bienestar para nuestra población”, señaló.
En este contexto, actividades como el Cruce de la Laguna Azul buscan acercar a la ciudadanía al valor de conservar los ecosistemas amazónicos y fortalecer el vínculo entre deporte, turismo responsable y protección de la naturaleza.
Para Rosa Seguier Barredo, nadadora profesional del Club Nadar es Vida, participar en esta experiencia significó también reconocer el valor de conservar estos espacios naturales.
“Como nadadora, sentirme dentro de un lugar tan hermoso, tan limpio y rodeado de tanta naturaleza es un verdadero privilegio. Me siento feliz y orgullosa de tener en nuestro país un lugar tan mágico, donde el agua, el paisaje y la tranquilidad hacen de cada brazada una experiencia inolvidable”, expresó tras culminar la competencia de 5 kilómetros.
La Laguna Azul, ubicada en la zona de amortiguamiento del parque, representa justamente esa conexión entre territorio, agua y bienestar. Espacios naturales como este no solo impulsan el turismo y la recreación, sino que también recuerdan la importancia de cuidar los bosques y fuentes de agua que hacen posible la vida en la Amazonía.
A 25 años de su creación, el Parque Nacional Cordillera Azul continúa demostrando que conservar la Amazonía no solo significa proteger flora y fauna, sino también garantizar agua, salud, oportunidades y futuro para las presentes y futuras generaciones.