Aprender a conservar desde el territorio: cine, creatividad y naturaleza para las nuevas generaciones

Autora: Claudia Tuesta.

Mientras las imágenes del bosque aparecían en la pantalla, decenas de niñas y niños observaban atentos. Algunos reconocían animales que habían visto cerca de sus comunidades; otros comentaban historias que habían escuchado de sus padres y abuelos. Poco después, serían ellos quienes tomarían las cámaras para contar sus propias historias.

La escena ocurrió en el Parque Nacional del Manu, donde más de 50 estudiantes de comunidades ubicadas en su zona de amortiguamiento participaron en el lanzamiento de Cine en el Territorio, una iniciativa que busca acercar la conservación a las nuevas generaciones a través del cine, la creación audiovisual y la tradición oral.

Foto: Comunicar para Conservar

Más que una actividad recreativa, la propuesta apuesta por fortalecer el vínculo entre las infancias y los territorios que habitan. A través de cortometrajes, relatos compartidos por guardaparques y líderes locales, y talleres participativos de educación ambiental, los participantes exploran la biodiversidad, reflexionan sobre la importancia de las áreas naturales protegidas y descubren nuevas formas de expresar lo que significa crecer junto al bosque y sus especies.

La iniciativa parte de una premisa sencilla: la conservación también se construye desde las emociones, las historias y el sentido de pertenencia.

“Más que una proyección de películas, buscamos generar espacios donde las niñas y los niños observen su territorio, escuchen sus historias y creen sus propias narrativas. La conservación empieza por el vínculo emocional con el lugar donde uno crece”, señala Rousse Ardiles, directora de Comunicar para Conservar.

Foto: Comunicar para Conservar

Las áreas naturales protegidas cumplen un papel fundamental en este proceso. Además de conservar ecosistemas y especies, son espacios donde se construyen conocimientos, identidades y relaciones con la naturaleza. En territorios amazónicos como el Manu, donde muchas comunidades mantienen una estrecha relación con el bosque, la educación ambiental permite fortalecer el reconocimiento y valoración de un patrimonio natural que forma parte de la vida cotidiana.

Durante la jornada, los participantes utilizaron cámaras reales y de cartón, así como herramientas audiovisuales para registrar historias inspiradas en su entorno. Mediante ejercicios de observación y técnicas de stop motion ecológico, imaginaron relatos protagonizados por especies de la zona y compartieron sus producciones con compañeros, docentes y familias.

“Esta iniciativa demuestra que la comunicación es una aliada fundamental para la conservación. A través del cine y las experiencias audiovisuales, las niñas y los niños del Manu han podido descubrir y valorar la riqueza natural de las áreas naturales protegidas, fortaleciendo su vínculo con la biodiversidad. Desde el Parque Nacional del Manu saludamos este esfuerzo e invitamos a más estudiantes a sumarse a las actividades de educación ambiental”, señala Hemertson Cano, Especialista de Comunicaciones del PNMNU.

Foto: Comunicar para Conservar

La experiencia demuestra que la comunicación también puede ser una herramienta de conservación. A través de historias, imágenes y procesos creativos, es posible acercar temas ambientales complejos a públicos jóvenes, fortalecer el sentido de pertenencia hacia los territorios y promover una relación más cercana con la naturaleza.

Tras su lanzamiento, Cine en el Territorio continuará su recorrido por distintas áreas naturales protegidas del país, incluyendo la Reserva Comunal Asháninka, en Junín. La iniciativa prevé llegar durante este año a más de 400 niñas y niños, así como a guardaparques, docentes y familias de comunidades vinculadas a la conservación.