Plan Maynas: hacia una planificación territorial resiliente en la Amazonía peruana

Autor: Piero Valenzuela

En febrero de 2025, la Municipalidad Provincial de Maynas lanzó formalmente el Plan Maynas, un conjunto de instrumentos de gestión territorial que busca responder a décadas de crecimiento urbano no planificado en Iquitos, la principal ciudad de la Amazonía peruana. La iniciativa marca un hito institucional sin precedentes; ya que es la primera vez que la municipalidad formula de manera simultánea y articulada tres planes a distintas escalas del territorio.

Los tres instrumentos de planificación

El sistema de planes se organiza en tres niveles complementarios. El primero es el Plan de Acondicionamiento Territorial (PAT), que abarca toda la provincia de Maynas y establece las relaciones entre las áreas rurales y urbanas. Según el arquitecto Robinson Paima, es la primera vez en la historia de Maynas que se desarrolla y ejecuta este instrumento, lo que otorga una visión más completa del territorio y permite proponer soluciones concretas. El segundo es el Plan de Desarrollo Metropolitano (PDM), orientado al desarrollo de la ciudad metropolitana de Iquitos, que fue aprobado en marzo de 2025. El tercero es el Plan Maestro de la Zona Urbana Monumental, previsto para ser concluido hacia fines del mismo año.

La arquitecta Mayra Vila destacó que una de las innovaciones conceptuales del PAT es que planifica por conglomerado y no por centro poblado, buscando encontrar oportunidades en la dispersión territorial. Este enfoque responde a una característica propia de la Amazonía: el 86% de la población vive en Iquitos, mientras que el 14% restante se distribuye en centros poblados de aproximadamente 120 habitantes.

Un modelo de gobernanza intergubernamental

Uno de los ejes centrales del Plan Maynas es el enfoque de gobernanza, entendido como la articulación efectiva entre los tres niveles de gobierno —local, regional y nacional— y la ciudadanía. La elaboración del plan comenzó con tres meses de actos preparatorios: diálogos con colegios profesionales, el gobierno regional y municipalidades distritales, con el objetivo de partir de las lecciones aprendidas de procesos anteriores que no lograron consolidarse.

El arquitecto Paima explicó que muchas problemáticas de Iquitos exceden la competencia municipal. El caso del nuevo puerto de Sinchicuy es ilustrativo: su construcción requiere al gobierno nacional, a través de Proinversión, que ya ha iniciado gestiones para la licitación. «Es importante redefinir estos roles que le toca a cada nivel de gobierno y cómo coadyuvamos esfuerzos de articulación para que esos procesos gatillen», señaló. El 97% de la carga que consume la ciudad ingresa por vía fluvial, lo que convierte la planificación portuaria en un asunto de seguridad logística y alimentaria para toda la ciudad.

Ciudad amazónica, vulnerabilidad climática y enfoque multidisciplinario

Iquitos presenta condiciones de vulnerabilidad que la distinguen de otras ciudades peruanas. No está conectada a la red vial ni a la red eléctrica nacional, y su matriz energética depende de la quema de diésel. Su entorno está definido por ríos, una reserva natural al sur y comunidades nativas al norte, configurando un territorio de gran riqueza cultural y natural que exige una planificación cuidadosa. Por ejemplo, en 2024, una sequía severa dejó a la ciudad desabastecida durante dos semanas porque los barcos no podían navegar, un evento que los entrevistados señalan como anticipo de escenarios que serán cada vez más recurrentes en un contexto de cambio climático.

Frente a estas realidades, ambos arquitectos mencionan la necesidad de un equipo técnico multidisciplinario. Sin ingenieros biólogos, especialistas en gestión del riesgo, ingenieros de transporte y arquitectos urbanistas, no es posible abordar integralmente las problemáticas de una ciudad amazónica. Esta apuesta se extendió al interior de la propia gerencia municipal: se conformó un equipo de gestión del cambio que involucró a los funcionarios en el proceso, generando un cambio metodológico interno y fortaleciendo las capacidades del equipo de control urbano.

Incidencia política y proyección internacional

El Plan Maynas no se concibe únicamente como un ejercicio técnico local. El alcalde Vladimir Chong presentó el plan en la COP 30 en Río de Janeiro en 2025, y el equipo trabaja con el BID en el desarrollo de un indicador de gobernanza local de gestión del riesgo, presentado el 22 de abril de 2025. Iquitos figura así junto a experiencias de Argentina, Brasil, Japón y Francia como referente en planificación urbana resiliente.

A nivel normativo, los planes revelaron una brecha relevante: muchas regulaciones nacionales están diseñadas para contextos de costa y no se adaptan a la geografía, las dinámicas sociales ni los ritmos de interacción entre poblados de la Amazonía. Desde la municipalidad se está llevando estas conclusiones a mesas de trabajo nacionales, con la aspiración de contribuir a políticas pensadas desde la Amazonía y para la Amazonía. Como señala Vila, el 60% del territorio peruano es amazónico, lo que obliga a mirar no solo hacia el Pacífico sino también hacia las sinergias con Brasil, Colombia y la región amazónica latinoamericana.

Participación ciudadana como componente estructural

Ambos entrevistados coincidieron en que la participación ciudadana no es un elemento periférico del plan, sino un componente estructural. Vila señaló que el diagnóstico del PDM evidenció una paradoja: Iquitos, siendo una ciudad amazónica, tiene sus espacios verdes urbanos notablemente saturados. Revertir esta tendencia requiere no solo la actuación de la autoridad municipal, sino que la ciudadanía comprenda y se apropie de la necesidad del ordenamiento: desde el habitante que ocupa el espacio público cotidianamente, hasta el gobierno nacional que debe actualizar sus marcos normativos. «Todos ganamos si empujamos hacia un mismo sentido», menciona Paima.

Fuente: Instagram | plan_maynas

El Plan Maynas representa, en ese sentido, un experimento institucional de doble dirección: hacia afuera, articulando los tres niveles de gobierno en torno a una visión compartida de ciudad amazónica resiliente; y hacia adentro, transformando las dinámicas de trabajo de la propia municipalidad para que la planificación no sea un documento archivado, sino una práctica cotidiana de gestión del territorio.